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INFORMACIÓN PARA PADRES
 
LOS NIÑOS Y EL TRANSITO
Dres Jorge Arturo Fiorentino* y Jorge Blidner**
Departamento de Urgencia * Servicio de Psicopatología** Hospital de Niños "Ricardo Gutiérrez" Buenos Aires- Argentina
 

Resumen:

El altísimo número de accidentes de tránsito que se producen en el país es provocado por la falta de educación vial y por el escaso respeto de los conductores por las normas que regulan la circulación vehicular.

A través de un relevamiento escolar multicéntrico y abierto realizado con más de 300 alumnos de entre 8 y 12 años de edad, corroboramos que la mayoría de los niños encuestados presentaba inconvenientes para interpretar las normas de tránsito.

El 51.5 % de los alumnos las ignoraba casi totalmente sin conciencia sobre la necesidad de respetar los principios elementales de seguridad, en bien propio y ajeno.

Por ejemplo, más de la mitad de los alumnos respondió de manera errónea cuando fue consultado si peatones y ciclistas debían respetar la luz roja en las esquinas y frente a los cruces peatonales.

Los resultados concuerdan con la realidad de la situación observada en el Departamento de Urgencia de este Hospital, donde semanalmente ingresan 2 pacientes con lesiones de mediana a grave magnitud provocadas por accidentes de tránsito.

Como conclusión, verificamos que la enseñanza dentro del aula (educación para la seguridad ), cuando se realiza: no es efectiva, obteniéndose mejores resultados combinando el aula con el trabajo en campo (clases prácticas en la calle con educadores y padres).

Sin embargo, este tipo de trabajos no tendrán efectos si los propios adultos no modificamos nuestras conductas, ejerciendo una docencia concientizadora y positiva sobre los menores, inculcándoles la valoración de un aspecto muchas veces ignorado de importancia vial, donde la vida juega un papel fundamental.

Introducción:

Los accidentes de tránsito en nuestro país, son la primera causa de muerte entre los argentinos de 1 a 18 años de edad y producen una considerable cantidad de discapacidades transitorias y permanentes.

Más de 31 personas mueren diariamente en calles y rutas de nuestro país sobre todo por daño craneoencefálico.

Durante el año 1994 murieron alrededor de 1600 niños menores de 15 años , más que por SIDA , cáncer o cualquier otra epidemia moderna.

Frente a estas estadísticas sería lógico meditar porque extraña razón se le otorga mayor trascendencia a estas enfermedades cuya incidencia es sensiblemente menor.

Es así como para la Organización Mundial de la Salud (OMS), nuestro país tiene el triste privilegio de figurar entre los primeros del mundo en cuanto a mortalidad por lesiones accidentales pediátricas.

Hay consenso general que entre las principales causas que motivan esta exagerada tasa de mortalidad figura relevantemente la falta de una adecuada campaña de educación vial entre las variables accidentológicas más llamativas.

Los propósitos fundamentales del siguiente trabajo son:

  • Motivar el deseo político de resolver el problema que generan las lesiones a los peatones durante la niñez.
  • Demostrar las dificultades de interpretación de las normas de tránsito entre los niños en edad escolar y adecuar estrategias de acuerdo a sus edades.
  • Colaborar para poder encarar seriamente campañas que permitan revertir este déficit educativo, que es a su vez, causa efecto del elevado número de accidentes durante la edad pediátrica.

Material y Métodos:

Teniendo en cuenta que en nuestro país el Decreto 692/92 en su artículo segundo establece el dictado de Seguridad Vial obligatorio en los ciclos escolares primarios y secundarios, sobre un total de 300 niños se realizó un relevamiento evaluatorio, multicéntrico y abierto en diferentes escuelas del ámbito Municipal y Privado.

Sin previo aviso, se entregó a cada alumno una grilla de respuestas múltiples confeccionada y programada para su facil interpretación y lectura entre niños de 8 a 12 años, divididos en 2 grupos etários : grupo A = 8 a 10 años y grupo B = 10 a 12 años.

El total de las preguntas ascendía a un número de 30, solicitándose que las mismas se contesten en forma anónima durante un periodo de tiempo no mayor a la hora escolar(45 minutos aproximadamente).

El cuestionario se confeccionó con un 50 % de preguntas que permitían obtener datos cognoscitivos, ejemplo: ¿ Qué indica el semáforo rojo ? : detenerse, libre circulación, o precaución,así como también la interpretación de señales de tránsito de común visualización en las calles.

El resto de las preguntas eran respecto de las normas de conducta y manejo básico que reflejaban las conductas de los niños asumidas como peatones , ciclistas y pasajeros de automóviles.

Los resultados, comentarios y conclusiones que se exponen a continuación surgen del análisis conjunto de las variables investigadas .

Resultados:

(n : 300 niños) Grupo A : n = 150 (niños de 8 a 10 años)

A ) Interpretación de las señales de tránsito:

  • Porcentual de respuestas cognoscitivas correctamente contestadas: 43 %

B ) Normas de conducta de manejo básico como peatón, ciclista o pasajero de
automóviles:

  • Porcentual de respuestas correctamente contestadas : 38 %
  • Porcentaje global de respuestas correctamente contestadas: 40.5 %
  • Porcentaje total de error para este grupo etário: 59.5 %

Grupo B : n = 150 ( niños de 10 a 12 años )

A ) Interpretación de las señales de tránsito:

  • Porcentual de respuestas cognoscitivas correctamente contestadas: 54 %

B ) Normas de conducta de manejo básico como peatón, ciclista o pasajero de
automóviles:

  • Porcentual de respuestas correctas : 58 %
  • Porcentaje global de respuestas correctamente contestadas : 56 %
  • Porcentaje global de error para este grupo etário: 44 %
  • El 51.5 % de los alumnos las ignoraba casi totalmente las normas de tránsito y los principios elementales de seguridad.

Más de un 50 % respondió de manera errónea cuando fue consultado si peatones y ciclistas debían respetar la luz roja en las esquinas y frente a los cruceros peatonales, desconociendo que las leyes de tránsito son igualmente aplicables a los conductores de vehículos como a los de bicicleta.

Discusión :

Sabemos que la prevención es la mejor forma de evitar accidentes, pero los programas actuales de orientación y enseñanza parecen insuficientes y de acuerdo a los resultados obtenidos, poco útiles. La enseñanza del tránsito debe perseguir fundamentalmente la adquisición de destrezas más que la teorización de una serie conocimientos.

Estudiar y saber que los niños son los más vulnerables a las consecuencias del trauma , que los días de mayor incidencia son el sábado, domingo y lunes, y que al analizar las estadísticas accidentológicas, queda totalmente desvirtuado el concepto de sorpresivo e imprevisto, no alcanza para explicar la génesis de todos los accidentes , y nos obliga a preguntarnos:

¿Por qué se producen con tan alarmante incidencia...y por qué son tantos los niños involucrados en ellos..?

Da la sensación que el punto de partida para tratar de contestar alguno de los interrogantes planteados es comprender como padiatras, que los niños son simplemente eso, niños. Los adultos tenemos por costumbre sobrestimar su habilidad como peatones o ciclistas y, el grado de facilidad con que sortean dificultades es mucho menor que la observada en adolescentes y personas mayores.

Pretender verlos como adultos pequeños es un error, puesto que su lógica y sus respuestas obedecen a patrones completamente disímiles a los nuestros y que cuando nos enfrentamos con los niños en el tránsito debemos tener en cuenta que su mecánica de pensamiento es muy diferente a la nuestra.

Ellos entienden el tránsito de acuerdo a su edad y al grado de desarrollo y maduración que alcanzaron, debiendo interpretar que tal actitud es lo máximo que puede pedírseles.

Los niños deben llenar primero sus lagunas de percepción, visión y comprensión, para luego madurar en el entendimiento de las reglas de tránsito.

Que las alarmantes cifras de accidentes que involucran niños desciendan, es absoluta responsabilidad de padres , maestros y pediatras, ya que no los instruimos adecuadamente de los peligros de una mecanización que como es de uso añejo y cotidiano, aparenta ser buena, (ya que forma parte de nuestro hábitat urbano), pensando que obviamente así será asumida por ellos, olvidándonos de su espíritu explorativo, aventurero e inmaduro.

Comentamos algunos de los aspectos que consideramos puedan intervenir en un dificultoso código de lectura del ambiente ciudadano:

Aspectos relacionados al grado de maduración psicomotriz

1-Visión : En lo referente a la visión periférica, no presentan la misma habilidad que los adultos,dado que en el mecanismo de la visión no solo actúa e interviene la objetivación del objeto, sino también la interpretación personal del objeto visto, interpretación que está basada en nuestra experiencia.

La falta de experiencia también interviene en el error de cálculo ( distancia-objeto ), que junto a la falta de perspectiva los hace vulnerables a muchas situaciones de riesgo. Dicho de otra forma, son incapaces de valorar el tiempo disponible y necesario para cruzar una calle. Empíricamente se ha comprobado que presentan dificultad para juzgar la velocidad de los vehículos que se acercan y que los diferentes tamaños de los automóviles pueden inducirlos a cometer errores en cuanto a la distancia - objeto.

Asimismo, el poder de atención lo concentran en una sola cosa ( amigos, juegos, una vidriera con juguetes, el camión de los helados ) por lo que forman una impresión incompleta del entorno.

2- Audición:La localización del sonido es posible en un ángulo de 120 ° para los adultos, mientras que para los niños el discernimiento de los sonidos se reduce a solo 30°.

3- Izquierda-Derecha:Los niños son impulsivos y bajo carga psicológica no pueden diferencian bien derecha de izquierda.

4-Maduración Psicológica: Según Piaget el límite operatorio de este periodo ( 7 a 12años ) está dado por la necesidad de soporte concreto : el niño no puede todavía razonar basándose únicamente en enunciados verbales.

A partir de manipulaciones concretas podrá captar a su vez las transformaciones y lo invariable. Accederá a la noción de reversibilidad y pondrá en juego los primeros grupos operatorios : seriación y clasificación. El pensamiento procede mediante tanteo, por ida y vuelta (operación inversa y reciprocidad).

· Aspectos relacionados a la enseñanza de la educación vial:

La investigación realizada respecto de la interpretación de las señales de tránsito demostró que los niños menores de 10 años presentan dificultades muy evidentes para leer rápida y correctamente el significado de las mismas.

Con este grupo etário deberíamos contentarnos si logramos ayudarlos a aprender y comprender las reglas básicas para caminar con seguridad , cruzar las calles y leer adecuadamente las señales básicas de tránsito.

Los alumnos que pertenecían a los establecimientos que combinaban las clases teóricas con la calle, obtuvieron mejores resultados.

La metodología pedagógica usada para obtener resultados aceptables incluyó el juego y la teatralización, ya que en todas las situaciones infantiles prevalece una actitud lúdica, que bien canalizada logra su cometido: enseñar jugando.

Tiene gran importancia la calidad y la frecuencia del entrenamiento, así como también la participación de los padres para realizar ejercicios prácticos de seguridad en el tránsito, muy especialmente en los niños más pequeños.

* Como comentario final podríamos analizar el concepto básico de "accidente" veremos que se define como todo hecho desagradable librado al azar o casualidad o suerte, basándose en la calidad de lo inesperado (en otras palabras " le podría haber pasado a cualquiera").

Profundizando sobre esto, se desglosan otras cuestiones. Si el dado cae al azar, puede salir cualquier número, pero en el tema de los accidentes, la mayoría de las veces, los dados están cargados...

Un conductor puede salir manejando su automóvil en perfectas condiciones personales y mecánicas y toparse con un móvil que ha salido sin frenos ni amor alguno por las normas.

En el primer caso hay un azar, en el segundo no pues hay un sesgo marcado a que siempre caiga el dado del lado de la tragedia. Así pues, el azar de unos ("accidente") se choca con el no azar de otros ("pseudoaccidente").

Una clasificación (Holter y Friedman 1969) señala 3 posibilidades pediátricas:

  • a) el verdadero "accidente" -azar-
  • b) el "pseudoaccidente" donde el hecho surge como emergente del inconsciente de una crisis personal y familiar ( de repetirse el hecho pasa a hablarse de "accidentofilia" )
  • c) el "accidente provocado" que cae jurídicamente en los intentos de homicidio y/o síndromes de maltrato ( " battered child " ) , o sea se habla de un hecho conciente y deliberado.

El trabajo señala una de las tantas variable que podría dar respuesta al incremento trágico de los accidentes de tránsito. ¿ Será quizás que debido a la crisis socioeconómica podría empezar a pensarse en incluir esta escalada estadística dentro de los pseudoaccidentes ?

Porque todo esto se refiere a una cuestión esencialmente sanitaria, jurídica y psicosocial : ¿ Quién tiene la culpa ?

La primera respuesta es obvia, los niños no. En principio , los niños no manejan, no hacen los programas ni diseñan los autos ni nada. Algún adolescente podrá escaparse con el automóvil de su padre, pero los niños son víctimas mayoritarias de los adultos, sea como peatones o como acompañantes.

El conocimiento irregular y en algunos casos escaso de las señales y normas de tránsito en los niños, ofrece razones de peso ( pobre educación vial, inmadurez psicomotriz para comprender las señales, sobreestimación de sus habilidades visomotrices e intelectuales, etc.)

Podría decirse en otras palabras que el trabajo señala dificultades que pueden tener los chicos en cuidarse de los adultos, quienes deberíamos ser sus protectores.

Aquí se observan dos grupos de chicos que serían " los que saben cuidarse " y " los que saben." Reflexionando sobre este último grupo, queda evidente que es un grupo de riesgo,.

¿ Pero en riesgo de qué ? Quizás sean futuros conductores ignorantes de toda norma, o padezcan más accidentes ("accidentofilia") mostrando un background de familias en crisis.

O simplemente exhiben a través del síntoma accidente haber recibido un modelo familiar y social de desprotección por un lado y de incredulidad despreciativa de las leyes por otro, en otras palabras, son hijos de familias en riesgo... Valdría la pena investigar estas posibilidades...

Dres Jorge Arturo Fiorentino* y Jorge Blidner**

Departamento de Urgencia * Servicio de Psicopatología**

Hospital de Niños "Ricardo Gutiérrez" Buenos Aires- Argentina

 

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Inicio: 1/3/01. Ultima Actualización: 15/04/ 2008
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